Nos adentramos en un concepto que, si bien a priori puede sonar más técnico, es una pieza fundamental en el día a día de muchas personas. Hablamos de los racks de telecomunicaciones, un elemento imprescindible para el correcto funcionamiento de cualquier sistema de telecomunicaciones. En este artículo te explicamos exactamente qué es un rack, cuántos tipos diferentes hay y para qué sirve cada uno.

En el sector de la industria surgen conceptos con los que estamos muy familiarizados desde nuestra perspectiva técnica y profesional, pero que se alejan mucho del conocimiento social general. Sin embargo, el hecho de que los ciudadanos no se sientan cercanos a ellos no significa que no lo estén. Es más, en muchas ocasiones nos damos cuenta de que hay muchos elementos aparentemente lejanos que tienen una implicación directa en nuestras vidas.

Entre estos elementos encontramos los racks de telecomunicaciones. La primera gran duda es: ¿a qué nos referimos cuando hablamos de racks? Pues bien, los racks son las estructuras o bases metálicas diseñadas para alojar equipos completos formados por sistemas informáticos y redes de telecomunicaciones. Es decir, conforman el recubrimiento exterior que debe proteger, aislar y mantener los equipos electrónicos que hacen posible la comunicación entre dos agentes.

Esta primera definición es un claro ejemplo de la importancia que tienen, en nuestro entorno, los racks de telecomunicaciones. No obstante, sabemos muy poco sobre ellos. ¿De qué material son? ¿Qué características deben poseer? ¿Hay distintas tipologías? Desde Solventia, como empresa especializada en la fabricación, diseño y comercialización de estos productos, queremos ayudarte a entender su importancia.

Racks: dimensiones, forma y estándares

La fabricación de racks no es, ni mucho menos, aleatoria. De hecho, dada la importancia que tienen estos productos en el ámbito global de telecomunicaciones, los fabricantes deben respetar los estándares definidos por la EIA (Electronic Industries Association). La norma EIA-310, que posteriormente se actualizó como EIA-310-D, plasma las especificaciones que deben tener todos los racks homologados catalogados como estándar. Es decir, si un rack no cumple con estas características, no será validado ni comercializado entre las empresas de telecomunicaciones.

El objetivo de esta estandarización es meramente práctico. Así, el rack será compatible para almacenar cualquier tipo de sistema o equipamiento electrónico, sin importar cuál sea. La morfología suele ser siempre la misma: está formado por laterales desmontables, y las puertas pueden ser de cristal o metálicas. Asimismo, hay racks de una sola puerta o de dos.

  • Altura: este parámetro es uno de los más importantes en el diseño de los racks, y se suele medir en unidades llamadas “U” o “UR” (Unidad de Rack). Habitualmente la altura estándar es de 1,75 pulgadas (U), lo que equivale a 44,45 mm. Si, por ejemplo, se necesita almacenar un equipo que mide más de 4,4 centímetros de alto, la altura deberá ser siempre múltiplo de la unidad U. Es decir, si encontramos un rack cuya altura es de 42U, sabemos que la altura del equipo que va en su interior es, aproximadamente, 1,85 metros.
  • Ancho: según la norma EIA-310-D, la medida más común que tienen los racks en anchura es de 19″, equivalente a 38,26 cm. No obstante, también hay racks de 21″ u 23″.
  • Fondo: la medida de profundidad no está igual de estandarizada que las de altura y anchura, aunque la mayoría de los racks suelen oscilar entre 600 y 1200 mm.

Tipos de racks: para qué sirve cada uno

Los racks de telecomunicaciones se dividen en dos grandes tipologías, cada una de ellas con un uso y unas características diferentes:

  • Racks de mural: son más pequeños y están diseñados para colocarse o bien anclado en la pared, o encima de una superficie como una mesa o estantería. En cuanto a su tamaño, no suelen superar las 6U-8U, aproximadamente, y no están preparados para albergar más de 70 kg de peso. Cabe destacar que, a diferencia de los racks de suelo, no tienen ruedas, por lo que su movilidad es más compleja. Su tamaño y su capacidad les convierten en equipos ideales para viviendas domésticas o centros profesionales donde no necesiten grandes opciones de conectividad.
  • Racks de suelo: constituyen la versión aumentada de los racks mural y pueden tener o no ruedas, dependiendo de donde se instalen y el uso. Además, son más recomendables para albergar un equipamiento más completo, porque su altura es mayor. Por último, todos los lados de este tipo de racks son desmontables. Este tipo de racks se utilizan para albergar equipos informáticos de mayor envergadura, generalmente en empresas, oficinas o centros de procesamiento de datos. Cabe destacar que, cuando se instalan en centros de datos, suelen ir anclados al suelo por seguridad e inamovilidad.
  • Racks outdoor: las dos tipologías anteriormente mencionadas corresponden a racks indoor, pero también es posible fabricar racks de exterior. Comparten todas las características de los indoor pero con la particularidad de que tienen un nivel de protección IP que permite su instalación en el exterior y les protege de las inclemencias meteorológicas.

En cuanto a la clasificación de los racks, cada fabricante tiene la suya propia, lo que le confiere un sello de identidad propia a cada uno. A continuación, explicamos los racks que fabricamos en Solventia Solutions:

  • Racks de doble sección: se trata de racks de 46 U que tienen doble compartimento y pesan alrededor de 94 kg. En este caso, están formados por laterales desmontables, una bandeja de separación con espacio para el paso de cables, perfiles de 19″ desplazables en profundidad, una canaleta de unión entre ambos compartimentos y puertas frontales perforadas de 22U con maneta y cierre. El objetivo de estos racks es optimizar la huella en un centro de datos pudiendo compartir entre varios proveedores de telecomunicaciones el mismo rack sin tener acceso uno al otro.
  • Racks de gran capacidad: este tipo de racks se caracteriza por sus múltiples configuraciones, soportan hasta 1500 kg de peso y su altura puede llegar a ser hasta de 47U. Están formados por dos laterales desmontables con doble cierre, un completo cuadro de distribución, puertas perforadas con maneta y cierre de llave, canaletas ranuradas para el paso de cables, perfiles de 19″ sobre una base reforzada, un fondo de 1200 mm para albergar grandes equipos, entrada de cables tanto por arriba como por abajo del rack y una regleta de tierra.

Cualquiera de los racks anteriores puede ser desmontable, y, en el caso de Solventia, todos nuestros racks están diseñados para que se puedan desmontar fácilmente para el transporte o instalación en lugares que tengan accesos reducidos.

Como has podido comprobar, los racks constituyen una parte fundamental para cualquier empresa, puesto que son los armazones que protegen y mantienen los equipos y sistemas electrónicos e informáticos. Un rack de mala calidad o que no cumpla con los requisitos indispensables puede provocar daños en los sistemas informáticos, ocasionando así un grave perjuicio a los negocios, con consecuencias que podrían amplificarse en cadena si no se detectan y controlan a tiempo.

En próximos posts hablaremos sobre todas las partes que conforman un rack. De momento, nuestro objetivo es darte las claves básicas para que puedas entender por qué es tan importante esta estructura en el campo de las telecomunicaciones e, indirectamente, en todo el tejido empresarial mundial.