Los armarios de intemperie son instrumentos imprescindibles en el ámbito de la conectividad y las telecomunicaciones. Son los encargados de proteger y aislar del exterior todo tipo de componentes y equipos eléctricos o electrónicos. Ya sea de alumbrado público, del sector ferroviario o del mercado de operadores de telecomunicaciones, es una infraestructura que debe cumplir con unos requisitos muy específicos. Por este motivo, a los fabricantes de racks de exteriores se les exige unos estándares de calidad muy elevados, que deben cumplir sí o sí.

La cuestión radica en cómo garantizar que se cumplen dichos parámetros. En  este sentido, cabe destacar que lo más importante es la confianza que el cliente deposite sobre el fabricante. Siempre y cuando, eso sí, si éste certifica que sus armarios están perfectamente cualificados. Pero, más allá de la confianza, existe una serie de pruebas de homologación básicas que las empresas exigen a sus proveedores de armarios de intemperie.

Cada empresa o institución es libre de demandar tantos tests de homologación como quiera. No obstante, no debemos olvidar que se trata de armarios que están en exteriores y que están diseñados para albergar equipos eléctricos. Por tanto, hay una serie de pruebas de calidad que son imprescindibles. En Solventia Solutions contamos con la homologación de todas ellas, siendo estas las más importantes:

  1. Prueba de compatibilidad electromagnética

Esta es una de las pruebas más relevantes a la hora de comercializar un armario de intemperie. El objetivo del test es verificar que el rack es inmune a posibles perturbaciones externas y que, a su vez, no los puede producir en otros equipos. Estas pruebas, que se conocen también por las siglas en inglés EMC, aseguran la adecuada interacción entre los equipos eléctricos y electrónicos con el entorno sin que se produzcan interferencias o incompatibilidades que repercutan negativamente en su funcionamiento.

Tal es la importancia de esta prueba que la Directiva2014/30 de la UE regula de forma extensa qué características deben tener todos los equipos y dispositivos que se comercialicen en el ámbito de compatibilidad electromagnética.

  1. Prueba de vibración

La prueba de vibración que deben superar los proveedores de racks de intemperie es similar a la prueba de terremotos. Consiste en replicar distintas situaciones con niveles diferentes de vibración y comprobar cómo responde el armario, si se deteriora o si produce algún daño al equipo eléctrico o electrónico que contiene. Esta prueba es importante sobre todo en zonas más expuestas a posibles temblores, así como áreas cercanas a aeropuertos o cualquier otro tipo de instalaciones que provoque vibraciones.

  1. Test de temperatura

La mayor parte de armarios de intemperie se destinan a albergar equipos eléctricos. Estos equipamientos, por lo general, suelen estar a una temperatura más elevada que la temperatura ambiente. Aunque cada equipo dispone del equipo de ventilación que necesita, es importante asegurar que el armario que lo protege es capaz de resistir las variaciones térmicas del exterior sin que se dañe el dispositivo interior. Conviene tener en cuenta que el material y los componentes del armario de intemperie deben evitar que se produzcan sobrecalentamientos en verano y congelaciones en invierno.

  1. Test de corrosión

El ensayo de corrosión mide el grado de resistencia de los materiales que forman el rack de exterior para evitar que ésta se produzca, o retrasarlo lo máximo posible. La corrosión se produce debido a las diferencias químicas que hay entre el metal y el entorno, provocando así un desgaste más acusado en el mismo.

La finalidad del test de corrosión que se lleva a cabo en los armarios de intemperie es someterlo a condiciones donde la corrosión es más notable y comprobar qué grado de resistencia ofrece. Esta prueba es relevante en la medida en que el elemento más corrosivo que existe es el oxígeno, aunque no es el único. El dióxido de carbono, el monóxido, el cloro o el azufre son otros componentes que ocasionan la corrosión.

Como ésta también depende mucho de las condiciones climatológicas externas, es habitual que se lleven a cabo varios tipos de pruebas de corrosión: en atmósfera húmeda, en entorno urbano, con niebla o electroquímica. El conjunto de todos estos ensayos proporciona una conclusión muy detallada sobre la fiabilidad y la calidad del material sobre el que se está aplicando.

  1. Túnel de viento

El túnel de viento es un tipo de verificación que se realiza para chequear los efectos que tienen los distintos flujos de aire sobre los armarios de intemperie, al tiempo que refleja cómo se comportan los componentes eléctricos albergados en el rack en dichas condiciones. En este sentido cabe destacar que en Solventia Solutions contamos con la homologación en túnel de viento de hasta 210 km/h.

Estas son las pruebas de homologación más relevantes e imprescindibles que deben cumplir los proveedores antes de comercializar e instalar armarios de intemperie. No obstante, cada empresa o institución puede establecer sus propios requisitos, en función de cuáles sean sus necesidades y del tipo de proyecto.

Desde Solventia trabajamos con una gran concienciación en lo que respecta a garantizar la máxima calidad y el pleno rendimiento de nuestros productos. En concreto, somos conscientes de la importancia que tienen los armarios de intemperie para nuestros clientes, por lo que somos los primeros que nos autoexigimos los máximos estándares de calidad posibles.