El objetivo de las autoridades gubernamentales es claro: nadie en España estará sin fibra óptica a finales de 2025. Un ambicioso cometido que requiere de la colaboración entre diferentes entidades y empresas para garantizar el acceso total a infraestructuras de telecomunicaciones y acabar así con la brecha digital que impera en nuestro país.

Vivimos en una continua paradoja. Mientras en algunos ámbitos ya se habla de cómo implementar 5G y de cuánto cambiará la vida la tecnología 6G, otros rincones todavía luchan por conseguir la instalación de fibra óptica. Y no hace falta irse a distintos países para verlo, es algo que sucede a día de hoy en España.

Ante esta situación, el Gobierno ha puesto en marcha el Plan para la Conectividad y las Infraestructuras Digitales de la sociedad, la economía y los territorios. En este documento se incluye el compromiso de reducir la brecha digital que existe hoy en día entre las zonas urbanas y las áreas rurales, llegando incluso a erradicarla antes de 2025. Según reza este plan, el objetivo no es otro que lograr que la totalidad de la población tenga cobertura de más de 100 Mbps. Una meta para la que es necesario activar más mecanismos de digitalización e infraestructuras de telecomunicaciones por todo el territorio nacional.

Lo cierto es que España es líder en lo que a implantación de fibra óptica se refiere, tal y como reconoce FTTH Council Europe. Este organismo nos sitúa como el país con mayor cobertura de fibra en zonas rurales, con más del 60%. Detrás de nosotros y a bastante distancia están Suecia (51%), ITalia (33%), Países Bajos (31%) y Alemania (9,8%). Viendo estos datos, cabe destacar el importante esfuerzo que realiza nuestro país en este tipo de comunicaciones ultrarápidas.

Sin embargo, no podemos obviar que, en pleno siglo XXI, todavía hay un 40% de áreas rurales a los que no llega la fibra óptica. Este ‘gap’, al que se conoce como brecha digital, se ha convertido en una de las prioridades estatales, para lo cual se van a dedicar importantes recursos durante los próximos cuatro años.

Un reto, cuatro grandes objetivos

Dentro del Plan de Conectividad enmarcado en la estrategia España Digital 2025, destacan cuatro líneas de acción principales para lograr la cobertura total de fibra óptica:

  • Extensión de la banda ancha ultrarrápida de, al menos, 100 Mbps para el 100% de la población. El foco se pondrá en reforzar la conectividad de banda ancha con velocidad de acceso mínima de 30 Mbps en las áreas geográficas donde no existan dichas conexiones a día de hoy.
  • Bonos de conectividad que servirán para financiar a los colectivos que se encuentren en riesgo de exclusión ante la dificultad de acceder a la conectividad por cuestiones económicas.
  • Ultraconectividad de hasta 1 GB en las islas tecnológicas, entre las que destacan áreas industriales, centros de datos, logísticos y de investigación, etc.
  • Bonos de conectividad para PYMES

¿Cómo está prevista la transición hacia la plena instalación de fibra óptica?

El reto está bien definido y los objetivos están claros. Ahora, es momento de establecer qué hoja de ruta se va a seguir para alcanzarlos. Pues bien, el Ejecutivo lanzó a mediados de año el llamado Programa UNICO (Programa de Universalización de Infraestructuras Digitales para la Cohesión), cuyo objetivo es garantizar la conexión ultrarrápida de banda ancha en todo el territorio nacional. La primera convocatoria, cuya resolución se ha conocido recientemente, está dotada con un total de 250 millones de euros, la mayor inversión en este tipo de acciones hasta el momento.

En las últimas semanas hemos conocido la resolución de dicha convocatoria, en la que hay un claro ganador: Telefónica. El operador de telecomunicaciones ha conseguido el 75% de los proyectos que forman parte de este programa, para los que contará con 196 millones de euros. El 25% restante se repartirá entre los operadores Adamo y Avatel. Así, la conectividad en las provincias de Huelva, Cantabria, Zamora, Toledo, Palencia, Tarragona y Navarra correrá a cargo de Adamo. Avatel, por su parte, realizará la instalación de banda ancha fija en Córdoba, Málaga, Zaragoza, Albacete, Guadalajara y Badajoz.

Zonas blancas y zonas grises, las grandes protagonistas

Tras la adjudicación de la primera convocatoria del Programa UNICO, es momento de analizar cómo se va a llevar a cabo y, de forma más concreta, qué criterio se seguirá para empezar. En este sentido, el Programa distingue entre dos tipos de áreas: zonas blancas y zonas grises.

Las zonas blancas son aquellas en las que no hay cobertura de redes de banda ancha de nueva generación, y para las que tampoco había una previsión en un plazo de tres años. Por su parte, las zonas grises hacen referencia a las áreas que únicamente tienen cobertura de banda ancha de nueva generación, o en las que su instalación se prevé en menos de tres años, por parte solo de un operador.

El Programa UNICO destinará etas ayudas a extender las redes de comunicaciones electrónicas ultrarrápidas en más de 4.500 municipios. De ellos, la mayoría están ubicados en las llamadas zonas blancas; aunque también hay algunos en zonas grises. En este mapa podrás consultar cómo está definida cada zona.

A partir de aquí, queda por ver si realmente será factible la previsión realizada por el Gobierno y si, consecuentemente, España seguirá liderando el despliegue de fibra óptica a nivel europeo. Desde Solventia Solutions permaneceremos al tanto de cualquier avance en este sentido, así como de próximas acciones que se lleven a cabo para llevar la conectividad a zonas rurales.