Los armarios de telecomunicaciones son construcciones con un cometido muy específico: albergar distintos equipos electrónicos y de telecomunicaciones. Y, si además son cabinas outdoor, es decir, de exteriores, es imprescindible tener en cuenta determinadas cuestiones clave a la hora de diseñarlos. Te contamos cuáles son.

Las cabinas outdoor, o cabinas de intemperie, son aquellas que se utilizan, como su propio nombre indica, en el exterior. Su objetivo es cobijar diferentes equipos electrónicos que deben permanecer al aire libre, pero con un alto grado de protección para garantizar su correcto mantenimiento. Hablamos, por ejemplo, de las cabinas situadas junto a postes de telecomunicaciones, en las que suele guardarse todo el cableado y el sistema eléctrico que hace que funcionen. 

Por otra parte, es fundamental tener en cuenta todas las consideraciones necesarias desde el propio diseño del armario. La elección de los materiales, los accesorios, o la disposición de las piezas interiores puede marcar la diferencia entre una cabina de intemperie óptima y una que no resista las condiciones externas con la suficiente entereza.

Pero, ¿cuáles son las cuestiones a las que nos referimos? Es importante diferenciar entre las consideraciones técnicas y las ambientales. En este artículo, nos centramos en las consideraciones ambientales, o externas, que influyen de manera muy directa en la concepción, diseño y fabricación de las cabinas outdoor.

Protección contra agentes externos

En primer lugar, es importante anticipar qué grado de protección tendrán los racks frente a agentes externos; fundamentalmente, polvo y agua. Para ello, hay dos conceptos que son imprescindibles en este aspecto:

  • Grado IP (Ingress Protection): el índice IP mide el nivel de resistencia de un material frente al agua y al polvo. Para ello, está seguido de dos dígitos. El primero de ellos hace referencia a la entrada de agentes sólidos (polvo), mientras que el segundo certifica el nivel de resistencia al agua. Así, por ejemplo, si un rack tiene un índice IP68, indica que tiene la máxima protección frente a ambos.
  • Grado IK: en este caso, se utiliza este método de medición para clasificar la resistencia de los racks ante impactos mecánicos externos. Este indicador toma como referencia los valores numéricos comprendidos entre 0 y 10, siendo IK10 el grado máximo de protección que podemos alcanzar. 

Temperatura: todo lo que debes tener en cuenta

Otro factor que condiciona el diseño de las cabinas outdoor de telecomunicaciones es el térmico. Como sabes, las diferencias térmicas entre verano e invierno son cada vez más amplias y acentuadas, lo que hace que un mismo rack tenga que ser resistente a temperaturas muy altas y muy bajas, impidiendo que se dañen los componentes internos. Lo primero que debemos pensar es cuáles son las condiciones climatológicas más habituales en la ubicación física donde se vaya a instalar el rack. En este sentido, no es lo mismo ubicar un rack en una zona costera, con más humedad y temperaturas más elevadas, que en una zona interior donde el clima es más seco y frío. 

Así, lo más frecuente es optar por las siguientes alternativas en lo que respecta a cuestiones de temperatura:

  • Ventilación activa: un rack con ventilación activa tiene incorporado unos ventiladores que permiten ajustar la temperatura interior del armario independientemente de la temperatura exterior. Eso sí, la temperatura interna será siempre superior a la externa.
  • Ventilación pasiva: se suele utilizar cuando se busca un equilibrio interno más “natural”, es decir, sin que haya elementos externos que actúen sobre la temperatura del rack. De esta forma, la temperatura exterior se equilibrará en función de la carga térmica interna, lo que puede ser interesante para evitar que se produzcan condensaciones y sobrecargas internas
  • Intercambiadores de calor: los más frecuentes son los de aire-aire. La característica principal es que reducen la temperatura interna con respecto a una solución pasiva, pero siempre manteniendo una temperatura interna por encima de la externa. La diferencia frente a la ventilación es que, al utilizar un intercambiador, no hay ninguna transferencia de aire externo hacia el interior del armario, sino que el calor externo se dirige hacia fuera mediante un sistema de lamas por el que se cruzan. Es decir, no se mezclan los flujos de aire interno y externo. 
  • Aire acondicionado: esta opción sí permite lograr una temperatura interna más elevada que la temperatura del exterior, ya que puedes ajustarla de la forma más conveniente. 

Las cabinas outdoor requieren una gran personalización en el diseño y la fabricación de las mismas, teniendo en cuenta las condiciones climatológicas y ambientales de la ubicación donde se vayan a colocar. Como has visto, no es lo mismo diseñar una cabina outdoor para una torre de telecomunicaciones que esté situada en Almería que para una ubicada en Asturias. 

Por ello, es fundamental contar con el asesoramiento técnico y experto de empresas especializadas. En Solventia Solutions contamos con un departamento propio de diseño que estudia las especificidades de cada territorio para diseñar la cabina outdoor acorde a dichas características. Y es que, como has podido comprobar, es fundamental pensar en todas las futuras necesidades desde la propia concepción de la cabina, con el fin de evitar problemas derivados de una falta de anticipación.