La necesidad de digitalizar una gran parte de las zonas rurales españolas es una realidad desde hace mucho tiempo. No obstante, el acelerón que ha pegado a raíz de la pandemia ha puesto en el candelero una demanda que está muy lejos de ser nueva. De hecho, la brecha digital implica que 2 de cada 10 habitantes del medio rural en España no tienen acceso a Internet. 

En plena pandemia, tras la imposición por las circunstancias de permanecer conectados solo digitalmente y no físicamente, se evidenció aún más esta diferencia. Mientras los habitantes de áreas urbanas pudieron trasladar su vida al entorno digital sin mayores inconvenientes, en las zonas rurales no fue así. 

Tal fue la evidencia, que los principales operadores de telecomunicaciones y las autoridades públicas se vieron en la necesidad de anunciar nuevas medidas en materia de digitalización, así como planes en esta línea dentro del corto y medio plazo. 

Este gap que se puso de manifiesto de manera muy clara durante 2020 ha dejado claro por qué la conectividad y la digitalización es más necesaria que nunca en las zonas rurales. A continuación, analizamos 5 grandes motivaciones que deberían llevar a las empresas y entidades públicas a acelerar este proceso de implementación digital para erradicar la brecha digital.

Consolidación del teletrabajo

Afirmar que el teletrabajo se ha consolidado a raíz de la pandemia no es una frase al azar. Antes de la irrupción de la COVID-19, en España solo el 5% de personas solían teletrabajar de manera habitual, aproximadamente, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Y, aunque era una tendencia alcista, el porcentaje era muy pequeño. 

Según un estudio del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad, durante el primer trimestre de 2022, el 13,1% de los trabajadores teletrabajaron de manera habitual. Por tanto, y aunque está lejos de los porcentajes iniciales que se esperaban tras la pandemia, sí es posible afirmar que el teletrabajo ha cogido un gran impulso en nuestro país. 

¿Esto cómo afecta a las zonas rurales? En la medida en que, gracias a ello, muchas personas han decidido regresar a su lugar de origen o, simplemente, han decidido trasladar su vida de la ciudad a una zona más tranquila, ya que tienen la posibilidad de trabajar en remoto. 

Mayor capacidad de atraer y retener gente joven 

Otra de las razones que ponen de manifiesto la necesidad de digitalizar zonas rurales es proporcionarles una herramienta con la que puedan atraer a personas jóvenes que quieran estabilizarse en una zona tranquila alejada del barullo de la gran ciudad. Para ello, necesitan disponer de la infraestructura adecuada que les permita desarrollar su trabajo sin inconvenientes.

En este sentido, destacamos el ejemplo de pequeños pueblos como Santa Catalina de Somoza (León), que ha habilitado un espacio de coworking en el ayuntamiento para que cualquier persona que viva en el pueblo y necesite un espacio para teletrabajar pueda hacerlo. También ha hecho lo mismo Artieda, un pequeño pueblo aragonés de apenas 80 habitantes. Otros, como Parada de Sil, en Ourense, han apostado por ofrecer arrendamientos muy económicos para captar la atención de los más jóvenes.

Conocimientos tecnológicos en la España Vaciada

Otra de las principales realidades que está cambiando es que las personas de edad avanzada tienen, cada vez, más conocimientos sobre tecnología y manejan dispositivos electrónicos. Además, esto es algo que irá incrementándose con el paso del tiempo, ya que las generaciones ya adquieren estas aptitudes de manera más habitual. Por tanto, llegará un momento, en los próximos años, en el que incluso en las zonas rurales más pequeñas, necesitarán disponer de buena conectividad en su día a día. 

Asimismo, los negocios locales también dependen cada vez más de la conectividad y la digitalización, que han integrado como parte de su cotidianidad diaria. Es decir, la sociedad tiende a evolucionar hacia un modelo en el que, incluso en las zonas más rurales, es necesaria la digitalización.

Captar nuevas empresas que se instalen en estas zonas 

No solamente los ayuntamientos perciben como imprescindible la conectividad para atraer nuevos residentes, sino también para llamar la atención de grandes empresas que quieran instalarse en estas zonas. Pero, para que eso suceda, es imprescindible dotar a estas áreas de buenos servicios e infraestructuras de redes y comunicaciones. 

El objetivo de descentralizar las sedes de muchas compañías ante la creciente competitividad de las áreas urbanas lleva a algunas de ellas a elegir zonas de ámbito rural. Es el caso de Mercadona, Decathlon o Día, que apuestan cada vez más por instalar sus naves logísticas y centros de oficinas fuera de los grandes núcleos urbanos. Por tanto, supone una gran oportunidad para muchas zonas de la España Vaciada que pueden recuperar la senda de crecimiento.

Estar alineados con las directrices europeas

Finalmente, la digitalización y la conectividad son dos de los grandes pilares de la estrategia de crecimiento que plantean las instituciones de la Unión Europea. Así, dentro del plan Década Digital 2030, la UE contempla la conectividad universal como uno de los principales retos a desarrollar durante estos próximos años. 

Las empresas e instituciones públicas españolas deben ir alineados con esta estrategia de digitalización y conectividad, lo que ha convertido a estos dos objetivos en una prioridad para nuestro país, que debe garantizar el derecho universal a estar conectados en cualquier parte del mismo, incluyendo las zonas rurales. 

En definitiva, estamos en un momento de transición en el que debemos acelerar al máximo las capacidades digitales para desarrollar una infraestructura adecuada que garantice conectividad a todas las personas que viven en nuestro país. Esto no solo supone un importante avance a nivel tecnológico, sino que, para muchas regiones que ahora mismo están en declive, también supone una oportunidad para sobrevivir y recuperar el esplendor que un día tuvieron.